FLASH ON THOUGHTS

¿Quién eres tú, que entre nocturnas sombras,
sorprendes de este modo mis secretos?
William Shakespeare

viernes, 21 de febrero de 2014

p.h.o.e.n.i.x






Volver al origen:
Un nuevo cerebro sin dolores de cabeza.
Sin presión, limpio, húmedo
Fresco y rosa
Como una flor
Colocármelo dentro
Tirar el viejo a la basura.

Por el módico precio de 1 persona.
Llame ahora.

La ilusión de un posible
Renacer la carencia de
Una identidad y una
Memoria y sus errores
y no saber nada. 

Nada es 
Nada

N-a-d-a.

Ser ciega sorda muda
No saber hablar ni escribir
Ni pensar ni caminar ni
Lo que son el hambre
La sed, el sudor o la orina.

Vaciarme
Para descubrir
Todo lo que amo
Por vez primera:
Cosas tan banales como
El color amarillo
de un plátano o
El tacto de mi propio pelo.

Y al final preguntar
¿Qué es un cerebro? 

Un cerebro blandito
No contaminado
Por afectos ni fobias ni traumas
Ni obsesiones

¿Acaso no es lo más hermoso del mundo?

Todo en potencia.

Todo antes de
y a punto de.

lunes, 6 de enero de 2014

.

¿Acaso es lícita la afirmación: 'los momentos más felices de mi vida los he experimentado sola'?
Pregunto aquí donde se hace efectiva mi soledad.
No habrá pues respuesta alguna.
¿Es humano?

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Momento nº1: cómo te toco mientras se apaga el sol.



Amor, 
tú eres siempre magia triste
(como toda magia
contemplada por ojos adultos.)

A.ti.nadie.te.puede.aprehender. 

Desde la distancia inabarcable de la almohada
hablas de una inmensa ola negra
que nos ahogará.
Es un presentimiento, dices,
se acerca.

Ya está casi aquí.

Torpe en encontrarte,
algo se quiebra dentro
y para no verte miro el techo:
es blanco y racional.
Alguien ha pensado este techo,
alguien ha invertido su tiempo en él.

¿Qué pasa?, 
me observas y ambos callamos un instante.
Nada, nada, amor mío, nada pasa, 
tengo ganas de llorar
                  y mientras las convierto en palabras sin querer ya estoy llorando.

No, no estés triste,
son solo visiones,
son solo mis heridas, 
ya las conoces.

Amor,
te faltan fuerzas para vivir:
ya no basta la voz, el verbo, 
ya nada queda, nada cabe,
nada entre tu pecho y el mío,
nos hemos perdido en la sinrazón. 

Solo el tacto.

Balancearnos, agarrados, enganchados en un salto eterno,
aplastarnos contra el suelo, restregarnos el sexo,
magullarnos las muñecas, los tobillos, las rodillas, las cosquillas,
los sesos y los senos, tus dientes en mi lengua,
a la espera del (incierto) golpe final.

Abrázame,
no puedo detener el llanto,
amor, cúbreme con tu cuerpo,
tu piel será impermeable mientras llueve negro y denso.

Negro y miel. 
Negro y susto. 
Negro y
Negro y

              más negro.

Solo el tacto.

Te vas, te vas,
te has ido, amor, 
siempre serás magia triste entre mis dedos.

domingo, 15 de septiembre de 2013

No soy de aquí.

Hace frío.
Ha llovido al otro lado de la frontera
y las calles están mojadas.
Aquí no alcanza el revuelo,
ningún indicio de celebración.

Cruzo una esquina y me detengo,
el espectáculo frente a mí:
el río amarillo, el Pueblo, pero no el mío.
Otro pueblo que me es extraño,
otro pueblo en comunión.

Me observan, les miro, no sé qué piensan:
¿me saben quizá polizón de este barco?
¿Desconfían, dudan, les intereso acaso?

Una lágrima brota de golpe,
no sé bien de dónde nace
y me sorprende y me avergüenza, 
¿Cómo? ¿cómo perplejidad, abismo?
¿cómo extravío entre tanta felicidad?

Sé que es absurdo;
¡qué absurdo mi llanto!, en este instante,
frente a las banderas y los niños,
los lemas y las madres pletóricas,
¿qué clase de niña asustada 
despiertan dentro de mí?

Al fin y al cabo qué sé yo,
qué sé yo de pertenecer a esta Tierra, 
de conocer esta Historia,
de hablar esta Lengua,
y qué estúpida soy a veces,
qué colmada de ingenuidad.

Deprisa me seco el rostro y sonrío,
claro, sonrío, ¿qué importa?
En el fondo se está muy bien aquí.

Suenan los himnos,
cantan las familias, agarradas, 
confundidas en una única voz,
cantan los turistas, los gatos, las plantas
y se ha secado el asfalto.

Sonrío. ¿Qué más da? Se vive muy bien aquí.